Al parecer tanto José Saramago como Kanzaburo Oé e Ignacio Ramonet, tienen un leve grado de paranoia con respecto a las nuevas tecnologías y lo que sucederá en el futuro.  El dormir tanto tuvo que haberles permitido imaginarse varios episodios que como vemos en la actualidad, pocos de ellos existen.

Sin embargo, Saramago (foto) en su libro ¿Para qué sirve la comunicación?, en más de algún punto logra darle en el clavo. Cuando señala que la “comunicación deja de ser una forma de comunión” al referirse de Internet, algo de cierto tiene.

Los usuarios de Internet cada día prefieren más comunicarse por medio del chat o de distintas plataformas virtuales. Casos como facebook que avisan el cumpleaños, hacen que el momento del saludo sea más impersonal y frío en comparación con años atrás en el que se utilizaba el llamado o la misma visita donde el cumpleañero.

Además, Chile se encuentra dentro de los países que lideran el ranking del uso de Internet, lo que para los autores simbolizaría un riesgo más que un avance. Se debe tomar en cuenta en todo caso, que siempre que existe algún tipo de innovacion, sobre todo en el ámbito de las comunicaciones, se suele caer en una exageración de las posibles consecuencias, principalmente porque corresponde a algo que no se conoce.

La idea de quedarse en el pasado y conformarse con lo que se tiene, no es más que mediocridad. En todo momento SE TIENE QUE MIRAR HACIA ADELANTE, en el cómo generar servicios que permitan más comodidad para vivir. El que Ramonet diga que “enriquecerse pronto, sin esfuerzo, sin trabajo, tiene mucho de espejismo”, OBVIAMENTE ES MALO porque contribuye a la desigualdad.

Pero lo anterior, siempre se ha dado y por siempre también se va a dar. No es culpa de la tecnología y menos del Internet, los que están mal son los hombres y mujeres que usan de mala manera un avance del ámbito mundial. BASTA de vivir en el pasado y mejor es cuando la gente aporta… así viven más tranquilos también.

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